Durante el funeral de una niña, cientos de serpientes y escorpiones salieron de su tumba: entonces la gente entendió el motivo de su aparición y quedó paralizada
El funeral de la pequeña se convirtió en un evento aterrador e inexplicable, del que todos los presentes hablaron durante mucho tiempo.
Familiares, vecinos y amigos de la familia se reunieron en el cementerio. Día soleado, brisa ligera del viento: todo fue como cientos de otros funerales. La gente lloraba en silencio, el sacerdote rezaba una oración y los enterradores se preparaban para bajar el pequeño ataúd al suelo. Parecía que nada predecía la desgracia.
Pero en el momento en que el ataúd llegó al pozo, el suelo se movió repentinamente. Decenas de serpientes comenzaron a emerger de la arena fresca. Se deslizaron sobre el ataúd, envolvieron los bordes, silbaron y levantaron la cabeza, como si lo protegieran.

Algunas mujeres gritaron y retrocedieron, los hombres intentaron perseguir a los reptiles, pero luego apareció algo aún más aterrador: escorpiones negros. Salieron de las grietas del suelo y se reunieron alrededor del ataúd, como si una fuerza invisible los estuviera atrayendo allí.
La multitud permaneció congelada. Parecía que la naturaleza misma estaba tratando de evitar el entierro. El sacerdote palideció, sostuvo la cruz con la mano temblorosa y no pudo continuar la oración.
La gente supersticiosa inmediatamente comenzó a susurrar:» es una señal», «el alma de la niña no encuentra paz», «el lugar está maldito». El miedo y la confusión crecieron y el funeral se detuvo.

Pero luego la gente entendió la verdadera causa de la aparición de estos animales y permaneció horrorizada .
Sin embargo, después de un tiempo todo resultó ser mucho más prosaico. Pocos días después, las autoridades anunciaron que habían comenzado trabajos de construcción ilegales cerca del cementerio.
Los trabajadores cavaron sin permiso, perturbando la tierra donde vivían serpientes y escorpiones. Privados de su refugio habitual,se dirigieron al Lugar Tranquilo más cercano, exactamente donde se estaba llevando a cabo la ceremonia.

Cuando se reveló la verdad, quedó claro que no había mística involucrada. Pero la impresión del día permaneció durante mucho tiempo con todos los presentes. Quienes vieron cómo criaturas vivientes rodeaban literalmente el pequeño ataúd aún recuerdan ese momento con escalofríos.
Porque incluso si la explicación era racional, la imagen en sí misma era demasiado aterradora y simbólica para ser olvidada.




