😂 Mi hija se negó rotundamente a comer brócoli, y su respuesta nos hizo reír a carcajadas a mi marido y a mí.
Mi hija es muy quisquillosa y a menudo tengo que obligarla a comer sano. Un día, le serví brócoli.
Lo miró con asco y dijo: «¡No, no lo quiero!».
Protestó, apartando el plato.

La miré tranquila pero decidida. «Sabes, cariño, este brócoli te hace bien. Te hace fuerte y sana. Si quieres crecer y correr como tú, tienes que comer verduras».
Frunció el ceño y respondió: «Pero a mí no me gustan».
Respiré hondo y continué: «Entiendo que a primera vista no parezca delicioso, pero este brócoli contiene vitaminas que te ayudarán a tener mucha energía».
Para dar ejemplo, me comí un brócoli y le dije: «Quieres ser fuerte como mamá, ¿verdad?».
Suspiró profundamente y, al cabo de un momento, dijo algo que nos hizo reír a carcajadas a mi marido y a mí.

Tras un momento de reflexión, mi hija miró el brócoli y me dijo con expresión decidida: «¡Esto no es comida, son árboles!».
Casi me parto de la risa, pero tuve que mantener la compostura para no animarla.
«¿Árboles?», pregunté, intentando no sonreír.
Me miró fijamente, con los brazos cruzados, y añadió con tono firme: «No soy un dinosaurio, soy una niña, ¿vale?».
Mi marido y yo no pudimos evitar reírnos.
Era tan tierno y, a la vez, tan lógico para ella.





